La Musica Tuerce destinos
En una de las tantas Jornadas de Reflexión Docente, bajo mi hastío de tener que reflexionar sobre cualquier cosa a esta altura del año, me encontré de manos de mi directora este texto para detenerse.
Con mucha desazón, pero con una conciencia ingratamente importuna, empecé a leerlo. Ya en la segunda oración estaba emocionada y en el segundo párrafo más que interesada, y al final, con mucho que pensar…
En este final de año, donde muchas veces, reina la desesperanza y primas las individualidades, un poco de retruco.
Les recomiendo unos 10 minutos para leerla, vale la pena. Después me cuentan…









